fbpx

Es necesario difundir las recomendaciones para reducir la exposición al mercurio…

| Publicado por | Categorías: Entrevistas

La Dra. Montserrat González Estecha, es una gran experta e investigadora en elementos traza y coordina el Grupo de Estudio para la Prevención de la Exposición al Metilmercurio. Un elemento potencialmente tóxico que puede ser importante en España dado el consumo de pescado que realizamos…

P. Dra. González Estecha ¿Cual es la fuente de exposición principal al metilmercurio (MeHg) en España?

R. Siempre ha sido y sigue siendo la ingesta de pescado salvaje y de marisco contaminado. Los peces con mayor contenido de mercurio son bien conocidos: los grandes depredadores como el emperador, pez espada, el tiburón, el atún o el marlín.

Desde luego, el consumo de pescado es beneficioso para la salud, pues es una fuente importante de nutrientes como, ácidos grasos omega-3 de cadena larga, proteínas de alta calidad, selenio y vitamina D, entre otros. Sin embargo, algunos peces –fundamentalmente los grandes depredadores- contienen metilmercurio (MeHg), un tipo de mercurio cuya ingesta, principalmente a través del pescado y marisco contaminado, puede producir efectos perjudiciales especialmente sobre el desarrollo del sistema nervioso en el feto y el recién nacido, y, según algunos estudios, riesgo cardiovascular en los adultos.

P. Con el objetivo de proporcionar recomendaciones para la prevención y evaluación de la exposición al MeHg en España, tanto en niños como en adultos, se constituyó el Grupo de Estudio para la Prevención de la Exposición al Me-Hg (GEPREM-Hg). ¿Quienes son sus miembros?

R. Este Grupo está constituido por representantes de sociedades científicas españolas de salud ambiental (SESA), medicina de laboratorio (AEBM, AEFA, SEQC), endocrinología (SEEN, FESNAD), nutrición, alimentación y dietética (SEDCA), educación para la salud (ADEPS), hipertensión arterial (SEH-LELHA), salud pública, administración sanitaria, epidemiología (SESPAS), medicina interna (SOMIMACA) y ginecología (SEMEPE-SEGO) entre otros participantes.

El Grupo de estudio frente a la puerta principal del Hospital Clínico Universitario San Carlos de Madrid

P. ¿Qué es el metilmercurio y dónde se encuentra?

R. La contaminación ambiental del mercurio proviene de fuentes naturales como erupciones volcánicas o emisiones antropogénicas (por ejemplo, la combustión de fósiles). En el ciclo acuático, una vez que el mercurio se ha depositado, se transforma en metilmercurio por la acción de determinadas bacterias y se bioacumula en los organismos acuáticos, incorporándose así a la cadena trófica de alimentos. En consecuencia, la fuente de exposición principal al metilmercurio es el consumo de pescado salvaje y marisco contaminado.

P. Sin embargo, será posible eliminar este contaminante de manera sencilla…

R. Pues según se detalla en los documentos elaborados por el GEPREM-Hg, de cara al consumo de estos pescados, el contenido de mercurio no se puede eliminar mediante la limpieza ni el cocinado del pescado ya que más del 90% de su contenido se encuentra en forma de metilmercurio unido a las proteínas, y no en la grasa. La forma en que se encuentra el pescado (fresco, congelado o enlatado) tampoco influye en el contenido de mercurio. En consecuencia, el contenido de mercurio de las latas de atún, por ejemplo, no depende del líquido de cobertura (aceite, natural, escabeche) sino que difiere por otros factores como la especie del pescado, su tamaño u origen.

P. Por lo que nos dice, conocer el origen geográfico de las especies marinas capturadas podría ser muy interesante…

R. En efecto, es imprescindible conocer las concentraciones reales de mercurio de los pescados y mariscos (incluyendo latas) que se consumen habitualmente en España para poder aconsejar a la población, ya que la cantidad consumida de un pescado puede influir más en la carga corporal de un individuo, que el hecho de que un pescado supere o no un límite legal. En este sentido también hay que señalar que una dosis elevada puntual de MeHg puede ser más perjudicial para el sistema nervioso en desarrollo (en población infantil) que una dosis baja aunque crónica.

P. Sin embargo, hay ciertos alimentos que pueden contrarrestar, al menos parcialmente, este riesgo…

R. En efecto, los alimentos de origen vegetal en general pueden disminuir la concentración de MeHg en el organismo. Así, existen componentes que modulan la toxicidad del MeHg, como las frutas, las verduras y la fibra, que parecen disminuir la concentración de MeHg en el organismo. También es el caso de los ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en el pescado y en otros productos de la dieta ya que su ingesta es importante durante el desarrollo fetal y neurológico de los niños expuestos a MeHg, y se ha sugerido que la ingesta de ácidos grasos de cadena larga poliinstaurados previenen o mitigan la toxicidad del MeHg en general, y los efectos neurológicos y cardiovasculares en particular.

P. Y el selenio, ¿puede tener algún interés en este aspecto?

R. El selenio ha recibido una gran atención como potencial protector de la toxicidad del metilmercurio en poblaciones consumidoras de pescado. El estatus de selenio se mide en suero o plasma y conviene recordar que es un elemento esencial pero también puede ser tóxico, con un rango sin efectos adversos muy estrecho.

Además, la Dra. González Estecha señala que “se ha observado in vitro que alimentos ricos en fitoquímicos como el té verde, el té negro y  la proteína de soja, reducen la bioaccesibilidad del mercurio cuando se ingieren simultáneamente con pescado”.

P ¿Cuales son las recomendaciones al respecto del Grupo de Estudio?

R. El grupo GEPREM-Hg señala que la cantidad de mercurio que se ingiere al consumir pescado depende principalmente de:

  • La especie de pescado, el tamaño y la zona geográfica de captura
  • La frecuencia de consumo de pescado
  • El tamaño de la ración

En el año 2012, la EFSA (European Food Safety Authority) rebajó la ingesta semanal tolerable provisional a 1,3 µg de MeHg por kilo de peso corporal. Según estas recomendaciones, el consumo máximo de raciones (125 g en adultos y 70 g en niños) que recomienda el grupo GEPREM-Hg es el siguiente:

  • Consumir pescado al menos 2 raciones a la semana
  • Elegir pescados con bajo contenido en mercurio
  • Consumir especies variadas
  • Consumir ejemplares más pequeños de la misma especie, dentro de los límites legales
  • Consumir raciones pequeñas
  • Limitar el consumo de pescados con elevado contenido en mercurio
  • En las mujeres embarazadas, en periodo de lactancia y niños hasta 14 años consumir preferentemente los pescados y mariscos cuya concentración de mercurio sea inferior a 0,15 mg/kg

Se considera una ración aquella que pese aproximadamente 125 g en adultos y 70 g  en niños.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *